La AEF presenta el primer estudio sobre la contribución socioeconómica de las fundaciones del ámbito cultural

La Asociación Española de Fundaciones (AEF) presentó el pasado 28 de enero el informe “La contribución socioeconómica de las fundaciones del ámbito cultural», un estudio que analiza por primera vez de forma integral la repercusión social, económica y territorial de las fundaciones que trabajan en el ámbito de la cultura en España, y que las posiciona como un actor relevante en la democratización del acceso cultural, la conservación y difusión del patrimonio, así como en el impulso de la creación artística y en la dinamización de las economías locales, especialmente en municipios rurales o con menor oferta cultural.

El informe recoge que 9 de cada 10 españoles consideran la cultura “muy o bastante importante” en su vida, pero identifica barreras y desigualdades. Según los datos citados, 1 de cada 5 señala el precio como el principal impedimento para participar más en actividades culturales. El consumo cultural está condicionado por variables socioeconómicas: el nivel de estudios, la situación laboral, el nivel de renta, la edad o el tamaño del municipio de residencia pueden hacer que la capacidad de acceso sea hasta 2 veces superior entre distintos perfiles.

Impacto cultural e impacto económico

El estudio dedica un bloque específico a cuantificar el impacto económico de las fundaciones del ámbito cultural a partir de metodología Input-Output. Para ello se utilizó información contable facilitada por la AEF, con acceso a datos para más de 2.000 fundaciones ordinarias del ámbito cultural, identificando más de 585 como fundaciones activas efectivas (las que publican información económico-financiera de cuenta de resultados y/o balance).

Para la muestra de más de 585 fundaciones activas efectivas, el informe estima un impacto económico total (directo, indirecto e inducido) de 1.600 millones de euros de VAB y más de 30.180 empleos equivalentes a jornada completa. Desagregado, el VAB se distribuye en 430 millones de euros (directo), 650 millones (indirecto) y 520 millones (inducido), mientras que el empleo se reparte en 9.690 (directo), 13.250 (indirecto) y 7.230 (inducido).

A partir de esa base, y aplicando los multiplicadores estimados, el informe extrapola el impacto al conjunto de fundaciones del ámbito cultural, situándolo en más de 10.340 millones de euros de VAB (0,7 % del PIB español) y hasta 169.580 puestos de trabajo totales (0,9 % del empleo en España). En esta estimación, el VAB se estructura en 2.740 (directo), 4.330 (indirecto) y 3.270 (inducido), y el empleo en 53.800 (directo), 74.900 (indirecto) y 40.880 (inducido).

Puesto en contexto, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el sector cultural español aportó más de 31.200 millones de euros de VAB en 2023 (representando el 2,2 % del PIB), y sostuvo más de 578.000 empleos directos, el 2,9 % del empleo nacional.

Un estudio para impulsar las fundaciones de ámbito cultural

La presentación del estudio se llevó a cabo en el Espacio Fundación Telefónica, y contó con la presencia de Marta Rivera de la Cruz, delegada del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, e Isabel Salazar, directora general de Fundación Telefónica.

En el mismo acto se desarrolló también la mesa redonda “Las fundaciones como motor cultural”, con la participación de Andrés Pérez Perruca, responsable del Área de Innovación Cultural y Pensamiento Crítico de Fundación Telefónica, Sonia García-Fraile Cámara, responsable de Cultura de Fundación ONCE; Marjorie Nétange, directora de Desarrollo de Fundación Albéniz-Escuela Superior de Música Reina Sofía, y Luis González Martín, director general de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y vicepresidente tercero de la AEF. La mesa fue moderada por Alicia Piñar Real, responsable de Relaciones Institucionales y Asuntos Públicos de la AEF.

En palabras de la presidenta de la AEF, Pilar García Ceballos-Zúñiga, “la cultura hay que valorarla en su doble naturaleza. Por un lado, como bien social que genera, pensamiento crítico, creatividad y bienestar social e individual, y también como sector económico con una cadena de valor compleja, que comienza con los creadores y los artistas y continúa con los productores, los distribuidores, los exhibidores y en la que también participan las fundaciones, apoyando la creación, concediendo becas y fomentando el dinamismo de cada uno de esos eslabones para favorecer que la cultura se encuentra con el público”.

En este sentido, explicó que “este nuevo estudio sobre las fundaciones del ámbito cultural es un paso más de un recorrido sectorial con el que la AEF quiere seguir fortaleciendo el conocimiento y el reconocimiento público del sector fundacional en ámbitos esenciales, como la labor filantrópica, los servicios sociales, el medio ambiente o la investigación científica y técnica, entre otros”.

El informe completo está accesible aquí.

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