Ya disponible el Informe de la Comisión de Expertos sobre la Democracia en el Trabajo, con gran protagonismo de la economía social
06/02/2026
Ya está disponible el Informe de la Comisión Internacional de Expertas y Expertos de Alto Nivel sobre la Democracia en el Trabajo (497 pp.), fruto de los trabajos de esta Comisión, promovida a finales de 2024 por el Ministerio de Trabajo y Economía Social. En la Comisión han participado un total de 13 integrantes de distintas universidades españolas e internacionales, entre ellas la profesora Gemma Fajardo, del IUDESCOOP-Universitat de València, y miembro de CIRIEC-España.
El Informe fue presentado el pasado 2 de febrero en la sede del Ministerio de Trabajo y Economía Social con la participación de la ministra Yolanda Díaz y la presidenta de la Comisión de Expertas, la profesora Isabelle Ferreras (Universidad de Lovaina). Con la colaboración de CIRIEC-España, el Informe incluye un extenso capítulo sobre Economía Social, que demuestra que un modelo económico democrático, justo, resiliente e igualitario es posible y poderoso.
El objetivo de la Comisión Internacional ha sido ofrecer herramientas para la aplicación del artículo 129.2 de la Constitución Española, que según reza: “los poderes públicos promoverán eficazmente las diversas formas de participación en la empresa y fomentarán, mediante una legislación adecuada, las sociedades cooperativas. También establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción”.
Tal y como afirmó durante la presentación la vicepresidenta segunda del Gobierno “una empresa sin la voz de los trabajadores es como un Parlamento sin el voto de sus ciudadanos. Si queremos una democracia fuerte, no podemos conformarnos con una democracia a medias. Es hora de que la democracia entre en nuestros lugares de trabajo. Es hora de democratizar las empresas y la economía”, insistió.
Diagnóstico, herramientas y soluciones
El texto presenta un diagnóstico actual del estado de la Democracia en el ámbito laboral, una estrategia para el desarrollo futuro del artículo 129.2 de la Constitución Española y un apartado práctico que aporta herramientas y recursos para su implementación. El informe considera que es “muy tímido” el acceso a la voz de las personas trabajadoras dentro del ámbito laboral, y que no hay un desarrollo del mandato del acceso a la propiedad.
También identifica nueve desafíos, entre ellos la gobernanza de la Inteligencia Artificial, la competitividad y la innovación, la resiliencia territorial y la pobreza y la desigualdad.
Para propiciar la transición democrática en las empresas, la Comisión plantea el desarrollo del Índice de desarrollo democrático corporativo, que permita beneficiar a las empresas que alcancen estándares de democracia elevados en su gestión.
Economía Social, el modelo que pone en práctica el mandato constitucional
El capítulo del Informe dedicado a la economía social se ha enriquecido con la información y las contribuciones recibidas de Rafael Chaves, catedrático de Economía Aplicada de la Universitat de València y presidente de la Comisión Científica de CIRIEC-España; Ángel Soler, director de CIRIECSTAT, y José Luis Monzón, catedrático de la UV y director de CIRIEC.
En relación con la democracia en el trabajo, el Informe define la economía social como “un campo de experimentación prefigurativo, que está poniendo en práctica los ideales de participación y propiedad de los trabajadores, consagrados en el Artículo 129.2 de la Constitución española”.
Recogiendo datos del CIRIECSTAT, el Informe recuerda que la economía social española representa más de 1,2 millones de puestos de trabajo directos en aproximadamente 75.000 organizaciones. Las cooperativas de trabajadores y las sociedades laborales, en las que los trabajadores ejercen un control democrático, son las dos formas de empresa que más se ajustan al espíritu del Artículo 129.2. Juntas representan más del 40 % del empleo total dentro de la economía social española.
La economía social demuestra que la gobernanza participativa a nivel empresarial permite perseguir múltiples objetivos y produce resultados que abordan directamente retos que las empresas tradicionales tratan como meras externalidades, como por ejemplo la pobreza y la desigualdad. Esto se consigue mediante cinco mecanismos clave: minimizar los empleos mal remunerados y la informalidad; empoderar a los trabajadores para que puedan defender sus intereses; reducir la desigualdad de ingresos limitando las disparidades salariales; fomentar una mayor resiliencia económica y social, y combatir la pobreza de las mujeres creando oportunidades a su medida.
El Informe cita al Grupo Cooperativo Mondragón, en particular, como un poderoso ejemplo de este modelo en la práctica. Con su base en la educación, la gobernanza democrática (un miembro-trabajador, un voto) y un fuerte compromiso con la solidaridad salarial y los fondos de solidaridad internos, Mondragón ha demostrado su capacidad para internalizar las externalidades y proteger el empleo, incluso durante una grave crisis económica.
El Informe concluye: “Los ejemplos de la economía social demuestran que una alternativa al modelo de gobernanza tradicional es totalmente factible y deseable. Estas empresas actúan como un campo de experimentación para la democratización del trabajo, demostrando que es posible construir organizaciones económicas resilientes y justas ancladas en las dos promesas de la Constitución española: el acceso de los trabajadores a la voz y a la propiedad. Para fomentar y ampliar estos modelos, las autoridades públicas deben promoverlos y apoyarlos activamente, no como una alternativa minoritaria, sino como una estrategia fundamental para un futuro más democrático y sostenible.
Toda la información sobre la Comisión de Expertos sobre la Democracia en el Trabajo y su informe en la web http://democraciaeneltrabajo.es.

