Las finanzas éticas ganan base social y refuerzan su apuesta por la vivienda
23/10/2026
Están disponibles los datos del Barómetro de las Finanzas Éticas 2026, el informe anual que desde 2007 radiografía la evolución de las finanzas éticas y solidarias en el Estado español. Elaborado por el Observatorio de las Finanzas Éticas FETS-Finançament Ètic i Solidari, el informe analiza los datos de 2025 de 33 entidades: bancos, entidades financieras no bancarias, aseguradoras, mutualidades y corredurías. Todas estas entidades cumplen en alto grado los principios que las definen según el Escáner de las Finanzas Éticas o están registradas en el sello EthSI de los seguros éticos.
El análisis recoge la evolución de los principales datos del sector a lo largo de los últimos 10 años y refleja un sector robusto y consolidado. «El Barómetro demuestra que las finanzas éticas, lejos de ser una utopía teórica, son una realidad práctica. Hoy en día, casi 200.000 personas tienen su cuenta corriente, guardan sus ahorros, contratan un seguro o piden un préstamo con estas entidades», afirma Nina González, economista y coordinadora de FETS.
Los 2.408 millones de euros de ahorro depositados en estas entidades no se destinan a financiar actividades que vulneren los derechos humanos o ambientales. En cambio, las finanzas éticas destinaron 1.856 millones de euros en crédito a más de 10.000 proyectos de la economía real, que van desde la transición energética hasta la agricultura ecológica, pasando por la inserción laboral o la cultura.
Una apuesta colectiva por transformar la economía
El corazón del modelo son estos proyectos que, sin el apoyo de las finanzas éticas tendrían serias dificultades para ponerse en marcha o crecer. Son proyectos con un impacto positivo social y ambiental, pero que, por su volumen o su estructura económica, a menudo no resultan atractivos para la banca convencional, que solo tiene en cuenta la rentabilidad a la hora de decidir sus inversiones.
Destaca especialmente el sector de la vivienda, que concentra un 28,1% del volumen de crédito concedido en 2025. Entre estos proyectos se encuentran gran variedad de modelos, como el cooperativismo de vivienda, proyectos de vivienda social, la rehabilitación o la compra con criterios de eficiencia energética.
Para FETS, los datos de este año confirman el sentido de fondo de las finanzas éticas. «Más allá de una opción de consumo individual, las finanzas éticas son una apuesta colectiva por la transformación de la economía y la sociedad», afirma Jordi Rojas, presidente de FETS. Y añade que, en un contexto de belicismo y rearme, «el sentido original de las finanzas éticas, que tus ahorros no contribuyan a financiar la industria de las armas, está más vigente que nunca».
Estabilidad en las cifras globales y un ecosistema más repartido
En 2025, 199.802 personas estaban vinculadas a las finanzas éticas, un 3,6% más que el año anterior, encadenando el tercer año consecutivo de crecimiento y alcanzando la cifra más alta desde 2018. Además, se trata de un crecimiento transversal: casi todas las entidades analizadas mantienen o amplían su base social.
El ahorro depositado en las entidades de finanzas éticas se sitúa en 2.408 millones de euros, una cifra similar a la del año anterior, que supone un incremento del 35% en la última década. Las entidades de dimensión mediana y pequeña aumentaron un 11,6% el ahorro captado, hasta los 412 millones de euros.
Por cada 100 euros de ahorro captado, las entidades destinaron 77 a créditos que hacen posibles proyectos transformadores con los que comparten valores. Los préstamos concedidos suman 1.856 millones de euros, una cifra que duplica la de hace 10 años. Estos se distribuyen entre 10.861 proyectos repartidos por el conjunto de la geografía española.
Por sectores, la vivienda continúa siendo el principal ámbito financiado en el Estado y gana aún más peso, con el 28,1% del crédito y 2.164 préstamos. Le siguen el sector social, con el 25,9%, y el de medio ambiente y transición energética, que concentra casi una quinta parte de la financiación. Completan la distribución la cultura, la educación y la agricultura y la alimentación.
Guillem Subirachs, coordinador del Observatorio y autor del informe, explica que el Barómetro dibuja un ecosistema variado y distribuido, «en el que los diferentes actores, en lugar de competir, se complementan». Y recuerda que «detrás de cada cifra están las realidades financiadas: proyectos arraigados, de la economía real, que cambian la vida de las personas».

