Sicilia acogió el Congreso ‘Mediterráneo: Espacio de Economía Social’
22/06/2026
Mazara del Vallo, Sicilia, acogió del 23 al 26 de mayo pasados el Congreso Internacional “Mediterráneo: Espacio de Economía Social”. La iniciativa, promovida por el Instituto Euroárabe, el Centro Diocesano Operadores de Paz y la Fundación San Vito, reunió a representantes institucionales, organizaciones de la economía social, investigadores, administradores locales y actores de la sociedad civil procedentes de distintos países del Mediterráneo, entre ellos Juan Antonio Pedreño, presidente de CEPES y coordinador de la Red Euromediterránea ESMED.
Uno de los temas que atravesó la jornada de trabajo fue la manera en que hoy miramos al Mediterráneo. Con demasiada frecuencia se lo representa como una frontera problemática, un lugar marcado por divisiones y conflictos. Sin embargo, las intervenciones de los ponentes propusieron una perspectiva diferente: el Mediterráneo como espacio de relaciones, intercambios, mestizajes culturales y responsabilidades compartidas.
Como se recordó en varias ocasiones durante el congreso, los desafíos que atraviesan actualmente esta región —cambio climático, desempleo juvenil, fragilidad económica, migraciones, marginalidad territorial y desigualdades sociales— no pueden ser afrontados por cada país de manera aislada. Requieren nuevas formas de cooperación capaces de conectar territorios, comunidades e instituciones.
La Economía Social, mucho más que un actor económico
Uno de los mensajes más significativos surgidos del encuentro se refiere al papel de la Economía Social y Solidaria. Durante las intervenciones se subrayó cómo las cooperativas, empresas sociales, asociaciones, fundaciones y organizaciones comunitarias representan hoy mucho más que simples actores económicos. Constituyen espacios donde se construyen relaciones, confianza, participación y capacidad colectiva para afrontar los problemas.
Como ejemplo destacó la participación de la delegación procedente de Jordania. El profesor Abd Al-Fattah Al-Shalabi, Director General de la Jordan Cooperative Corporation, presentó la experiencia del movimiento cooperativo jordano, destacando cómo la cooperación representa no solo una forma organizativa, sino una visión del desarrollo basada en la dignidad de las personas, la solidaridad y la responsabilidad compartida.
Otra contribución destacada fue la de Lamia Al-Dabbas, quien presentó la experiencia de las cooperativas femeninas en Jordania. A través de ejemplos concretos, mostró cómo la inversión en competencias y emprendimiento femenino puede producir efectos positivos sobre el conjunto del tejido social, generando inclusión, autonomía económica y desarrollo local.
Propuesta de Red Mediterránea de la Economía Social y Solidaria
También destacó la participación de Susanna Coppolecchia, promotora de la Red Mediterránea de la Economía Social y Solidaria, quien presentó la visión y los objetivos que dan origen a la iniciativa impulsada en Mazara del Vallo.
Partiendo de la idea de que los modelos económicos influyen no solo en los sistemas productivos y los mercados, sino también en las relaciones humanas, los comportamientos sociales, los procesos educativos y la calidad de vida de las comunidades, Coppolecchia subrayó la necesidad de promover un enfoque del desarrollo capaz de integrar las dimensiones económica, social, cultural y educativa.
Su intervención puso de relieve que muchos de los recursos necesarios para afrontar los desafíos contemporáneos ya están presentes en los territorios: capital social, competencias, relaciones, patrimonio cultural y capacidades de cooperación. Y se prestó especial atención a los llamados “territorios intermedios”, a menudo excluidos de los grandes procesos de toma de decisiones, a pesar de contar con un importante potencial todavía insuficientemente valorizado.

