El mutualismo reivindica su papel social y territorial en el XI Coloquio Ibérico de Economía Social
29/05/2026
Lisboa acogió el 27 de mayo la primera sesión del XI Coloquio Ibérico de Economía Social, organizado por las secciones española y portuguesa del CIRIEC, una sesión especial centrada íntegramente en el mutualismo y en su capacidad para responder a los desafíos sociales y territoriales que afrontan actualmente Portugal, España y el mundo global. El encuentro, celebrado en el Auditorio António da Costa Leal, en la sede de Montepio Geral Associação Mutualista, reunió a representantes institucionales, expertos del sector asegurador y dirigentes de entidades mutualistas del ámbito ibérico y europeo, junto a numerosos expertos en economía social también del ámbito latinoamericano.
Bajo el lema “Economía Social y Cohesión Territorial – El papel del poder regional y local”, la sesión puso el foco en el papel histórico y contemporáneo del mutualismo como herramienta de solidaridad organizada, protección social y cohesión territorial.
La bienvenida institucional, a cargo de la rectora de la Universidade Aberta de Lisboa, Carla Padrel de Oliveira, estuvo marcada por un mensaje nítido: el mutualismo sigue siendo una pieza esencial dentro de la economía social europea. Desde la organización se subrayó que las mutualidades no solo representan modelos empresariales alternativos, sino también estructuras capaces de generar garantía y estabilidad, proximidad y confianza en momentos de incertidumbre económica y transformación demográfica.
La jornada incluyó la mesa redonda sobre las “Perspectivas Ibérica y Europea del Mutualismo”, moderada por Maria de Belém Roseira, presidenta de la Mesa de la Asamblea General de Montepio Associação Mutualista. En ella participaron José Alberto Pitacas, economista y representante de CIRIEC-Portugal; Armando Nieto Ranero, presidente ejecutivo de Divina Seguros; y Yannick Lucas, director de Asuntos Públicos y Relaciones Internacionales de Mutualité Française, y candidato a la presidencia de la Asociación Internacional de la Mutualidad (AIM).
Las intervenciones coincidieron en destacar que el mutualismo atraviesa una etapa de redefinición estratégica, en la que la sostenibilidad financiera debe convivir con el mantenimiento de los valores fundacionales de solidaridad, ayuda mutua y compromiso territorial. Lejos de limitarse a preservar estructuras históricas, las entidades presentes defendieron la necesidad de innovar, adaptarse a las nuevas demandas sociales y ganar peso en el diseño de políticas públicas. Todo ello sin renunciar a los principios de solidaridad y ayuda mutua que dieron origen al movimiento mutualista.
José Alberto Pitacas realizó una panorámica sobre la evolución histórica del mutualismo portugués y su asociacionismo, defendió la necesidad de reforzar su visibilidad institucional y política dentro de la economía social y de la sociedad en su conjunto. El movimiento mutualista portugués reúne cerca de 1 millón de asociados y alcanza aproximadamente 2,5 millones de beneficiarios, lo que equivale a cerca de una cuarta parte de la población portuguesa. El sector emplea a más de 5.300 trabajadores en Portugal.
Las mutuas, récord en solvencia
Por su parte, Armando Nieto Ranero aportó la visión española desde la experiencia de Divina Seguros, poniendo en valor la capacidad de las mutuas y mutualidades para mantener modelos de gestión cercanos al ciudadano y alejados de lógicas exclusivamente financieras. Durante su intervención destacó que en la actualidad las dos entidades españolas del sector asegurador más solventes son dos mutuas: la propia Divina Seguros y Mutua Madrileña. Un resultado que es consecuencia sobre todo de su elevada profesionalización y su gestión prudente y eficiente.
Por ello mismo defendió profundizar en la profesionalización de los cuadros directivos y también en el relevo generacional. Divina Seguros, por ejemplo, ha limitado recientemente vía estatutos la edad de su consejo de administración, al que solo podrán acceder hasta tres personas mayores de 70 años y ninguna mayor de 80 años.
El representante de Mutualité Française, Yannick Lucas, introdujo la dimensión europea y global del debate, destacando que las organizaciones mutualistas están llamadas a desempeñar un papel decisivo ante retos como el envejecimiento poblacional, el acceso universal a la salud o la lucha contra las desigualdades territoriales. Yannick Lucas alertó también sobre la necesidad de que las instituciones europeas reconozcan con mayor claridad la especificidad jurídica y social de las mutualidades dentro del mercado comunitario.
Montepio Geral Associação Mutualista
La elección de Montepio Geral Associação Mutualista como sede de esta sesión del Coloquio Ibérico tuvo también un importante componente simbólico. La entidad portuguesa, todo una institución histórica y principal referencia del mutualismo portugués, quiso convertir el inicio del coloquio en una reivindicación de los valores del mutualismo como parte esencial de la identidad de la economía social portuguesa. Montepio Geral cuenta con más de 600.000 asociados y registra unos ingresos de 930 millones de euros.
El cierre de la sesión, a cargo del Padre franciscano Vítor Melícias dejó una sensación compartida entre los asistentes: el mutualismo y la economía social viven un momento decisivo. La celebración de estos coloquios, además de que permiten compartir las enseñanzas y experiencias de numerosos países en torno a problemáticas compartidas, son necesarios también para seguir cultivando la hermandad y la cooperación, en un contexto en el que numerosas fuerzas abogan por todo lo contrario.

