Aprobada la nueva Ley de Cooperativas de Asturias, con importantes novedades destinadas a facilitar el emprendimiento cooperativo

La Junta General del Principado aprobó el pasado 25 de mayo la nueva Ley de Cooperativas de Asturias, una norma impulsada por la Consejería de Ciencia, Industria y Empleo con el objetivo de impulsar el emprendimiento cooperativo mediante una reducción de trabas administrativas y una mayor flexibilidad para la creación de empresas. El texto legislativo sustituye a la ley vigente desde 2010 y ha sido aprobado con 41 votos a favor y cuatro abstenciones, un resultado que refleja el amplio consenso alcanzado durante su tramitación parlamentaria, tras un intenso proceso de diálogo institucional y social.

La nueva ley está estructurada en 185 artículos, e introduce importantes novedades destinadas a facilitar la puesta en marcha y gestión de las cooperativas. Incluye la reducción de tres a dos del número mínimo de socios necesarios para constituir una cooperativa de primer grado, una modificación que permitirá que pequeños proyectos empresariales puedan desarrollarse bajo esta fórmula.

La norma mantiene el capital social mínimo en 3.000 euros, pero flexibiliza su desembolso inicial, permitiendo comenzar la actividad con el 25 % de la cantidad exigida y completar el resto en un plazo de hasta cuatro años.

Simplificación administrativa

Otro de los pilares de la reforma es la simplificación administrativa. El consejo rector solo será obligatorio en cooperativas con diez o más socios, mientras que la figura de la intervención pasará a ser opcional en las entidades de menor tamaño. Además, la ley apuesta por la digitalización, consolidando la sede electrónica y la página web corporativa como herramientas válidas para las comunicaciones y la publicidad de las cooperativas.

El nuevo marco legal reconoce expresamente nuevas fórmulas de organización empresarial vinculadas a sectores emergentes y al desarrollo territorial. Entre ellas destacan las cooperativas de industrias culturales y creativas, las de impulso empresarial y las de desarrollo local, consideradas fundamentales para fijar población y garantizar servicios en las zonas rurales.

Durante el debate en el pleno, el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, destacó la importancia del acuerdo alcanzado y señaló el impacto que tendrá la norma en el tejido productivo asturiano. “Este consenso tiene un enorme valor político y práctico. Cuando la política se toma en serio su función transformadora, se nota en la vida real, porque hay menos obstáculos administrativos, mayor seguridad jurídica y nuevas oportunidades para las empresas”, testificó.

Sánchez valoró el papel estratégico del cooperativismo en la economía regional, y aseguró que el cooperativismo “no es un sector marginal, sino emprendimiento colectivo en estado puro. Esta fórmula de propiedad compartida y gestión democrática resulta esencial para Asturias como motor de arraigo territorial”.

Un sector en aumento en Asturias

Según se informa desde el Gobierno del Principado, actualmente Asturias cuenta con 169 cooperativas que generan cerca de 3.000 empleos. Si se suman las sociedades laborales, el sector alcanza las 383 empresas y alrededor de 5.000 puestos de trabajo directos. En conjunto, estas entidades generan un volumen anual de negocio cercano a los 380 millones de euros.

Con la aprobación de esta nueva ley, el Gobierno asturiano aspira a reforzar el papel de la economía social como herramienta de desarrollo económico, cohesión territorial y creación de empleo estable en la comunidad autónoma.

ASATA valora positivamente la nueva Ley

La organización representativa de las cooperativas y la economía social de Asturias, ASATA, ha valorado la aprobación de la nueva Ley de Cooperativas del Principado, como “un paso adelante para reforzar la competitividad de las cooperativas asturianas, mejorar su seguridad jurídica y eliminar obstáculos administrativos”.

ASATA valora también que durante la tramitación de la norma se hayan tenido en cuenta propuestas y enmiendas trasladadas por la agrupación, en el marco del diálogo con el sector.

El presidente de ASATA, Ruperto Iglesias, señala que “estamos ante una ley positiva, modernizadora y necesaria, que recoge avances importantes para el cooperativismo asturiano”. A su juicio, “reducir burocracia, facilitar la constitución de cooperativas con dos personas socias, flexibilizar el desembolso del capital social y adaptar la organización interna de las entidades a su tamaño real son medidas que van en la buena dirección”.

No obstante, ASATA advierte de que la aprobación de la ley no puede ser entendida como un punto final, sino como el inicio de una nueva etapa que exigirá compromiso político, recursos técnicos y capacidad de gestión por parte del Gobierno asturiano.

En este sentido, la agrupación agradece el apoyo de los grupos parlamentarios que han respaldado la nueva norma y valora especialmente el amplio consenso alcanzado en torno a una ley relevante para el futuro del cooperativismo asturiano. Para ASATA, este acuerdo evidencia que la economía social debe ocupar un espacio compartido en la agenda pública, por encima de diferencias partidistas, y que el cooperativismo cuenta con un reconocimiento creciente como herramienta útil para generar empleo estable, arraigo territorial y desarrollo económico equilibrado.

“Valoramos el avance, pero no podemos ser complacientes. Una buena ley no basta si después la administración no funciona con agilidad, si los trámites siguen siendo lentos o si las cooperativas no encuentran acompañamiento cuando lo necesitan”, subraya Ruperto Iglesias. “El Gobierno ha dado un paso importante, y el consenso parlamentario alcanzado refuerza el valor de esta norma. Ahora toca demostrar que Asturias cree de verdad en el cooperativismo como motor económico y social”.

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