Cegasal celebra en Santiago de Compostela el I Congreso Nacional de Centros Especiales de Empleo de Iniciativa Social

La asociación empresarial gallega de centros especiales de empleo (Cegasal) fue anfitriona, el pasado 16 de abril, del I Congreso Nacional de Centros Especiales de Empleo de Iniciativa Social (CEEIS), que congregó en Santiago de Compostela a representantes institucionales, entidades sociales y profesionales vinculados a la inclusión laboral y a la economía social. El I Congreso Nacional de CEEIS se enmarca en el programa de actuación 2025-2026 de la Rede Eusumo y ha contado con el apoyo de la Xunta de Galicia, el Ministerio de Trabajo y Economía Social, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y AECEMCO.

Que Santiago haya sido la sede de este I Congreso no es casualidad. Galicia lleva años tejiendo una red de centros sin ánimo de lucro que reinvierten el cien por cien de sus beneficios en la misión social. Empresas que facturan, compiten, cotizan y pagan impuestos. Pero que organizan el trabajo y utilizan los excedentes de otra manera. La capital gallega fue además la primera en contratar al que fue el primer centro especial de empleo de Galicia, para encargarse del servicio de recogida de papel y cartón.

La apertura institucional del Congreso corrió a cargo de la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, y del conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración, José González, que estuvo acompañado por la directora xeral de Traballo Autónomo e Economía Social, Marta Mariño.

Sanmartín estimó que la realización de un trabajo retribuido es una de las principales muestras de inclusión de las personas con discapacidad en la sociedad. También quiso matizar que generar todas las oportunidades posibles para crear empleo de calidad es una “obligación legal y ética de las administraciones”. Admitió que los poderes públicos deberían estar cumpliendo también en este ámbito y que no siempre cumplen. Y defendió la necesidad de seguir trabajando para estrechar la distancia entre lo que se legisla y lo que finalmente se aplica.

Por su parte, el conselleiro José González recordó el compromiso de la Xunta de Galicia con el impulso de la economía social, y anunció la nueva convocatoria autonómica de ayudas para estas entidades, dotada con 27 M€, que permitirán contribuir al mantenimiento de unos 6.600 puestos de trabajo. De este presupuesto, 24,4 M€ se destinarán a la financiación de los costes salariales de las personas trabajadoras con discapacidad, mientras que 1,6 M€ se dirigirán a la contratación de profesionales de las unidades de apoyo, que prestan acompañamiento especializado a cerca de 900 personas con mayores dificultades de inserción.

345.854 personas con discapacidad afiliadas a la Seguridad Social

El presidente de Cegasal, Mino Martínez, tomó la palabra con un discurso en el que remarcó que los CEEIS “no somos un complemento del mercado laboral. Somos parte de él. Generamos actividad, pagamos impuestos, cotizamos y creamos empleo estable para gente que de otro modo quedaría fuera. Y reinvertimos el cien por cien de los beneficios en la misión social. Ahí está la diferencia», afirmó.

Los datos acompañan el argumento. El último informe del SEPE, con cifras de 2025, estima en 345.854 las personas con discapacidad afiliadas a la Seguridad Social. Un récord y un 52 % más que hace diez años. No obstante, esa cifra apenas representa el 1,60 % del total de trabajadores del país.

El congreso se celebró también apenas una semana después de la publicación en el BOE, el pasado 9 de abril, de la Ley 1/2026 integral de impulso de la Economía Social. Una ley que, por primera vez, reconoce de manera expresa la singularidad de los Centros Especiales de Empleo de Iniciativa Social.

Martínez valoró el paso, pero advirtió que «una cosa es lo que salga en el BOE. Otra muy distinta es que se traduzca en presupuestos concretos y en políticas concretas. Eso aún está por ver».

La lista de temas pendientes que llevó al sector a convocar este congreso es larga: La sostenibilidad económica de los centros; la contratación pública reservada, que funciona de manera muy desigual según el territorio; la financiación; la formación de una plantilla que envejece (el 73 % de las personas con discapacidad en edad laboral tiene entre 45 y 64 años), y, sobre todo, el desarrollo reglamentario de la nueva ley.

«Los CEEIS no pedimos privilegios. Nunca los pedimos. Pedimos reconocimiento y coherencia. Que cuando se diseñen políticas activas de empleo se nos tenga en cuenta. Que cuando se redacten cláusulas sociales en los pliegos se aplique simplemente lo que ya dice la ley», resumió el presidente de Cegasal.

Un sector en transformación

Otra de las principales intervenciones del congreso fue la que corrió a cargo de Pepa Torres, secretaria de la Comisión de Inclusión Laboral del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y secretaria general de la Federación Empresarial Española de Asociaciones de Centros Especiales de Empleo (FEACEM). Torres trasladó que «hay que reconocer que estamos en el momento en el que más personas con discapacidad están trabajando, pero las tasas son muy mejorables». Para Torres, el sector vive una transformación cuyo alcance aún no se refleja del todo en las estadísticas, pero que se traducirá de manera más visible en las cifras de los próximos años.

La jornada incluyó una mesa redonda que sacó a la luz hasta qué punto el código postal condiciona el modelo de empleo para las personas con discapacidad en España, un debate que giró en torno a las realidades del País Vasco y Castilla-La Mancha, moderado por Nacho Rodríguez, presidente de AECEMCO y miembro de la junta directiva de Cegasal,  y en la que participaron Pablo F. Moratalla, coordinador de la patronal vasca de Centros Especiales de Empleo (EHLABE), y Pedro Sáez, presidente de FEACEM en Castilla-La Mancha y director del Grupo AMIAB.

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