Pamplona reúne a 200 personas en la XVII edición de IDEARIA, Encuentro de Economía Social y Solidaria de REAS
14/05/2026
Pamplona acogió los pasados días 8 a 10 de mayo la XVII edición de Idearia, el encuentro bienal de Economía Social y Solidaria de REAS. En la presente edición el Encuentro fue organizado por REAS Nafarroa y REAS Red de Redes bajo el lema “Cambiando las reglas: reparto justo de la riqueza”. Cerca de 200 personas de distintos puntos del Estado participaron en tres jornadas dedicadas a reflexionar sobre alternativas económicas centradas en la sostenibilidad de la vida, la redistribución de la riqueza y la justicia social.
El programa incluyó mesas redondas, talleres y actividades culturales en varios espacios de la ciudad, donde se abordaron temas como el decrecimiento, la fiscalidad, el consumo responsable, las desigualdades sociales, las políticas públicas y el cooperativismo.
Durante la inauguración, representantes institucionales y de la economía solidaria reclamaron una mayor colaboración entre administraciones y agentes sociales para impulsar modelos económicos más equitativos. La consejera navarra de Derechos Sociales y Empleo, Mari Carmen Maeztu, defendió la creación de indicadores para medir el impacto social y la reinversión de beneficios, mientras que Garbiñe Bueno, concejala delegada de Hacienda y Contratación Pública Responsable del Ayuntamiento de Pamplona, subrayó la responsabilidad pública de apoyar iniciativas económicas más justas.
Desde REAS Red de Redes, su presidente, Luigi Carinci, reivindicó “una economía donde la vida va más allá del beneficio y de la escalabilidad económica”, defendiendo el fortalecimiento de las alianzas entre agentes públicos, sociales y económicos. María Arretxe, de REAS Nafarroa, valoró “la coherencia” del ecosistema navarro de economía solidaria, “capaz de cubrir de forma ética ámbitos como la alimentación, la energía, las finanzas, la tecnología o la cultura”.
El aumento de la desigualdad
Uno de los temas que más se debatió en el Encuentro fue el aumento de la desigualdad y la exclusión social. En este sentido, Ernesto García, de Intermón Oxfam, denunció la creciente concentración de riqueza, y Edurne Redin, de la Red Navarra de Lucha contra la Pobreza, advirtió de las dificultades de acceso al empleo para las personas más vulnerables.
Por su parte, Beñat Irasuegi, de Olatukoop y Koop57, destacó el cooperativismo como herramienta histórica de transformación, señalando la necesidad de “escalar y hacer más accesibles los proyectos, politizar el cooperativismo más clásico y fortalecer la intercooperación entre territorios”.
Por una economía más justa, resiliente y compatible con los límites del planeta
El encuentro articuló otros seis grandes ejes de reflexión centrados en la construcción de una economía más justa, resiliente y compatible con los límites del planeta. En torno al decrecimiento y la economía social y solidaria se destacó la necesidad de fortalecer redes comunitarias, alianzas locales y modelos de consumo y producción sostenibles, poniendo en valor los cuidados, la cooperación y la capacidad colectiva para resolver conflictos y sostener la vida.
También se abordó la fiscalidad y la redistribución como herramientas clave para garantizar derechos y reducir desigualdades, defendiendo una reforma fiscal feminista en la que quienes más tienen aporten más y donde también se redistribuyan los tiempos y los cuidados. Además, se abrió una reflexión crítica sobre las brechas de acceso a la economía solidaria y sobre quiénes quedan fuera de estos espacios, señalando la necesidad de construir modelos realmente inclusivos y accesibles para todas las personas.
Otro de los grandes temas fue el consumo consciente, entendido no como un privilegio individual sino como un derecho garantizado colectivamente mediante cambios estructurales que hagan compatible el mercado con la sostenibilidad de la vida.
Desde una mirada de futuro se imaginó una sociedad basada en la reparación, el cuidado y las redes comunitarias, donde consumir no implique culpa ni explotación. En paralelo, se trabajó sobre la coproducción de políticas públicas entre instituciones, tejido social y economía solidaria para impulsar la transición ecosocial, poniendo el foco en la energía, la alimentación, las finanzas éticas y los cuidados.
Finalmente, el eje laboral abordó cuestiones relacionadas con salarios, organización del trabajo y conciliación de tiempos de vida, compartiendo herramientas y experiencias para avanzar hacia modelos laborales más humanos, sostenibles y centrados en las personas.
Idearia finalizó en Geltoki con un llamamiento a seguir construyendo alternativas económicas centradas en el bien común y la sostenibilidad de la vida, y ese mismo domingo, los participantes pudieron conocer la ciudad a través de visitas guiadas sobre la historia de la brujería y la pelota vasca en Navarra.

